Una estudiante trabaja como prostituta y conoce a un príncipe de las hadas que la trata sin piedad.
0La bella morena estaba estudiando en la universidad y a final de mes trabajaba como prostituta para pagar las cuentas. Esta vez tuvo suerte, conoció a un hombre guapo que le ofreció tres veces más dinero del acordado. Quitándose las bragas y abriendo las piernas, la prostituta expuso sus dulces pechos y se dejó acariciar. Un poco excitada, la tímida mujer comenzó a chupar felizmente la enorme polla que gemía de pasión en su boca. Esta noticia lo puso muy feliz, la chica se sentó sobre la polla y comenzó a mover sus nalgas. Después de terminarlo unas cuantas veces, se tumbó cansada sobre su espalda y el «príncipe de las hadas» la acomodó en su estómago. @bano







