La pelirroja y de buena apariencia dependía mucho de su gusano, que quería una polla nueva cada hora.
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El olfato de la pelirroja era insaciable, exigiendo una nueva polla cada hora. Ese día, la niña adoptiva estaba cerca y su marido estaba de viaje de negocios. Al salir del baño, la mosca vio al niño y empezó a hablarle inquietantemente; El episodio terminó con la gran polla del tío metida en la boca de la madrastra. Después de disfrutar del golpe, la bella Jezabel quiso sentir la polla en su agujero caliente. Acostado de lado, el niño regañó a la mujer y la satisfizo por el día. @Situsbelbc123







