Castigo por la belleza oscura: provocación pública y brutal
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Sus pastillas, el marco de prueba, son el castigo, su cuerpo, el lienzo del deseo. Dicen que todo el mundo baila duro y con entusiasmo. De pie en el lugar del perro, sobre el asiento caliente y estirando las piernas, acepta lo que le dice; sus gemidos, un canto dulce y sumiso. Su conexión, eléctrica y cruda, los deja a ambos sin aliento. @chockschick730







